sábado, febrero 24, 2007

Apojalisco

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Ya no es tanto la ciudad limpia y provinciana de hace unos años, pero Guadalajara sigue siendo agradable, soleada y con avenidas y parques para caminar, cafés y buenos restaurantes. (Nada que pedirle a la Condesa.) A pesar de todo: de la avasalladora contaminación, de la infinita torpeza de sus gobernantes (inolvidables Bebeto y la Rata Blanca, y habrá más sorpresas seguramente con el que tomará posesión en unos días más, el fresota y mochilón González Márquez), y del pésimo transporte público -agravado por los incontables baches que hacen de varias zonas de la ciudad verdaderos paisajes lunares. Pero, antes de convertirse en otro monstruoso DF, en Guadalajara aún se puede disfrutar más del tiempo, de los amigos y de la vida. Hace un par de días, en el viejo Círculo Francés, comimos Jis, Luis González de Alba, Ivabelle Arroyo y un servidor. Excelente comida, música de piano en vivo y un clima envidiable.

La semana pasada fuimos Lilián y yo a ver Apocalypto, pero antes comimos en La I Latina, un extraordinario restaurante de fusión con delicias sorprendentes y decoración kitsch minimal. Yo me zampé un filete de venado, para empezar a ponerme a tono con la película. Estaba a punto de comentarla cuando me llegó este mensaje del poeta chino-chiapaneco Oscar Wong, y preferí mejor reproducir sus comentarios, con los cuales coincido:

'Vaya estupidez de quienes desean detener una película. Apocalypto narra un drama humano, de supervivencia. No es la historia del pueblo maya, sino de un grupo mayanse, en plena decadencia de esa cultura, cuando muchas ciudades habían sido abandonadas (el final muestra la llegada de Diego de Velázquez). Es una película, no una clase de historia (hay un libro excelente en el FCE: La civilización maya, de Sylvannus G. Morley). Es cierto que hay inconsistencias históricas, pero es posible que sea por razones de lo que se pretende narrar. Hay reiteraciones fílmicas a la Mel Gibson mismo: durante el sacrificio, recuerda Corazón valiente o La pasión de Cristo. Y el final, evoca la novela de William Golding El señor de las moscas (cuando el héroe está apunto de sucumbir llegan las fragatas inglesas). Apocalypto es una película para disfrutar, con elementos mágico míticos (la niña afectada por la peste, representando a la diosa en su parte oscura, la Xtabay, que profetiza el fin de los agresores), el mismo eclipse. Además, recupera la lengua maya. Y eso es excelente. Insisto: es un filme para disfrutar, no una clase de historia. Hay que saber diferenciar los elementos, los discursos.'

Hasta aquí Wong. No dejen de ver Borat, un verdadero genio del humor contemporáneo. Es increíble que la blandengue crítica del semanario Ocio la haya clasificado como 'dominguera'... Ah, pero le dieron a la cursi y gringuísima Babel la calificación de 'indispensable'... Joder!

Anoche, el magnífico concierto de Sonic Youth... Una sinfonía estruendosa y fina a la vez... Energía, elegancia y una actitud cool alejada de los estereotipos y convenciones del rock comercialote y ramplón. Estimulante, que haya habido muchos jovenzuelos entre el público... Por lo menos esos dos mil no escuchan Moderatto y esas pendejadas...

miércoles, febrero 21, 2007

Para discutir la izquierda

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A siete meses de las elecciones del 2 de julio, y de la invención del fraude de Estado, cibernético o a la antigüita, la discusión debe abordarse con seriedad y sin dogmas de fe. Este seminario, coordinado por Roger Bartra y Francisco Valdés, es una buena oportunidad para replantear el papel de la izquierda y su misma existencia como tal. Además, para los clavados en el fraude, les sugiero la lectura de La victoria que no fue, de Óscar Camacho y Alejandro Almazán [Grijalbo, 2006], y de 2 de julio, de Carlos Tello Díaz [Planeta, 2007] -con las salvedades que ya le hizo puntualmente Carlos Marín a este último autor respecto de la ausencia de una fuente directa que haya escuchado decir 'Perdí' a López Obrador...

Sala de Usos Múltiples del Instituto de Investigaciones Sociales,
Ciudad Universitaria, a las 5 de la tarde

• Lunes 19 de febrero
Soledad Loaeza: La presidencia democrática
José Woldenberg: La izquierda en su laberinto
• Lunes 26 de febrero
Jesús Ortega: ¿Cómo despojarnos de los ropajes del pasado?
Juan Villoro: Detente, apocalipsis, tengo un plan B. El futuro de la izquierda
• Lunes 5 de Marzo
Christopher Domínguez Michael: La democracia: ¿la ideología de los intelectuales?
Juan Molinar: Igualdad o libertad
• Lunes 12 de marzo
Denise Dresser: Recipientes vs. participantes: la izquierda y el reto de la ciudadanización
Raúl Trejo: La izquierda extraviada
• Martes 20 de marzo
Sergio Aguayo: El significado de las elecciones del 2006 para la izquierda cívica
José Ramón Cossío: La Suprema Corte como factor de cambio ciudadano
• Lunes 26 de marzo
José Antonio Aguilar: Las izquierdas, el universalismo y el particularismo
Patricia Mercado: Izquierda y socialdemocracia
• Lunes 9 de abril
José Ramón Enríquez: Democracia y autoritarismo en la cultura de las izquierdas
Francisco Valdés: Régimen político y democracia: una relación en conflicto
• Lunes 16 de abril
Víctor Manuel Durand: Gobierno de izquierda y democracia: ciudadanos o clientes
Macario Schettino: A la democracia, ¿desde dónde?
• Lunes 23 de abril
Jorge Alcocer: Las transfiguraciones de la izquierda partidista
Pablo Gómez: El largo camino de México hacia la izquierda
• Lunes 30 de abril
Roger Bartra: La izquierda, ¿en peligro de extinción?
Enrique Krauze: Izquierda y liberalismo: un desencuentro. Posibilidades de la socialdemocracia en México

domingo, febrero 11, 2007

El manifiesto histérico

[Publicado hoy en Milenio Monterrey]

-¿Qué harán con las compensaciones, las primas, los bonos que actualmente se dan muchos políticos y funcionarios fuera de su salario? -pregunta el periodista.
-Desaparecerán. El salario será un único ingreso. Esto es necesario para darle transparencia a la política de sueldos porque, por ejemplo, ahora los ministros de la Corte ganan 180 mil pesos de sueldo, pero otro tanto por otras vías, y eso es indebido, incorrecto, inmoral -responde el senador Pablo Gómez, quien gana 123 mil pesos más otros ingresos y prebendas, entrevistado por Óscar Camacho ('Ya es tiempo de parar esta inmoralidad', revista emeequis, 4 de febrero de 2007).

Los intelectuales del flamante cuan inútil Grupo Sur publicaron en el diario La Jornada (13 de enero) un manifiesto de nula repercusión entre las masas desposeídas del país. Lleva por título 'Alto a la tentación dictatorial' y está suscrito, entre otros, por Guillermo Almeyra, Armando Bartra, Elvira Concheiro, Héctor Díaz-Polanco, Víctor Flores Olea, Massimo Modonesi, John Saxe-Fernández y los redactores del documento: Carlos Payán y Epigmenio Ibarra.
La paranoide proclama arranca con la debida solemnidad: 'Las fuerzas de la derecha, representadas por Felipe Calderón, han dado muestras de un impulso autoritario que, de no ser detenido inmediatamente por la resistencia social, podría desembocar pronto en un régimen abiertamente totalitario'. Después de tan sombrío aserto los distinguidos miembros de la izquierda dorada enlistan los 'síntomas de la proclividad al autoritarismo': 'La criminalización de la protesta social y el uso faccioso de leyes e instituciones para amedrentar a dirigentes sociales y a la población en general' -como se ve, reprochan la detención de personas que cometieron actos criminales en la ciudad de Oaxaca en los últimos meses, y prosiguen-: 'La colocación de fuerzas del Ejército [...] en las calles de muy diversas zonas del país, mientras el señor Calderón se exhibe con atuendo militar'. Un fantasma recorre México, dicen asustados: el fantasma del fascismo. Entre otros 'síntomas' mencionan 'El control faccioso y mendaz de los medios de comunicación, de los que progresivamente se eliminan voces disidentes, al tiempo que se toman medidas persecutorias contra emisores que osan dar mínimo espacio a la crítica'. Ahora nos sumergen de lleno en las tinieblas de la España franquista o en la asfixiante Cuba de Castro, aunque los recios firmantes no ofrecen ejemplos ni se acuerdan de las frecuentes incursiones de Monsiváis y Poniatowska en Televisa ni mencionan, ay, el soporífero infomercial de López Obrador en TV Azteca -ni explican con qué dinero se paga. (Por su parte, Payán e Ibarra, como se sabe, se han enriquecido produciendo telenovelas 'concientizadoras'.) Al parecer, para ellos la crítica es solamente la que se produce en el mermado espacio de la 'resistencia' obradorista. AMLO es cada vez menos noticia y eso les irrita tanto como la derrota por un puñado de votos.
Estos intelectuales, que acaso vivan cómodamente en fraccionamientos con seguridad privada y tengan choferes-escolta a su servicio, han expresado su admiración -véase su profusa hemerobibliografía- por militares uniformados como el Che Guevara, Castro, Chávez y Marcos -y hasta por fundadores de ejércitos genocidas como Lenin, Trotski y Mao. En su manifiesto hacen eco del mito del fraude, reconocen en el cacique tabasqueño al 'presidente legítimo' y aun lanzan 'un llamado a todos los ciudadanos democráticos, trabajadores, indígenas, jóvenes, mujeres, empresarios nacionalistas, intelectuales y estudiantes, a todos los que están siendo amenazados, excluidos y amedrentados por el bloque de la derecha, a movilizarnos para detener, de inmediato y de tajo, ese derrotero', sin olvidar a la 'Convención Nacional Democrática, a la APPO, a la otra campaña'. (Extraña que, tan democráticos como presumen serlo, no inviten aquí a los otros millones de ciudadanos que votaron libremente por 'la derecha'.) Empero, olvidaron decir cómo habrán de conseguir ese tajante propósito, si a la manera de Marcos o siguiendo el método de Hugo Chávez. ¿Creando, acaso, uno, dos, tres llameantes Oaxacas en todo el país? Para su desconsuelo, las apáticas masas se niegan a levantarse ante el llamado del histérico manifiesto -a no ser que los 150 mil sindicalistas que protestaron por el alza a la tortilla representen a la totalidad del pueblo, como le gustaría a López Obrador.
Con esta 'izquierda' la 'derecha' sale sobrando...

lunes, febrero 05, 2007

Marcola, inteligencia y lucidez envidiables

Entrevista a Marcola, jefe de la banda carcelaria de San Pablo denominada Primer Comando de la Capital
O Globo (Brasil) - RECOSUR

El 23 de mayo de 2006 el diario O Globo de Brasil, en su Editorial Segundo Cuaderno, publicó una 'Entrevista a Marcola del PCC'. Él es Marcos Camacho, jefe de la banda carcelaria de San Pablo denominada Primer Comando de la Capital (PCC), que durante este año ha provocado numerosos actos de vandalismo en esa ciudad y alrededores. La siguiente es la traducción textual del reportaje.

¿Usted es del PCC?
Más que eso, yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnóstico era obvio: migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía. ¿Qué hicieron? Nada. ¿El Gobierno Federal alguna vez reservó algún presupuesto para nosotros? Nosotros sólo éramos noticia en los derrumbes de las villas en las montañas o en la música romántica sobre 'la belleza de esas montañas al amanecer', esas cosas. Ahora estamos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social, ¿vio? Yo soy culto. Leo al Dante en la prisión.

Pero la solución sería...
¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de 'solución' ya es un error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ya anduvo en helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo? Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la batuta casi de una 'tiranía esclarecida' que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice. ¿O usted cree que los chupasangres (sanguessugas) no van a actuar? Si se descuida van a robar hasta al PCC. Y del Judicial que impide puniciones. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y federales (nosotros hacemos hasta 'conference calls' entre presidiarios.) Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución.

¿Usted no tiene miedo de morir?
Ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no. Mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. Ustedes en el bien y el mal y, en medio, la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva 'especie', ya somos otros bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común. ¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja.! Yo leo mucho; leí tres mil libros y leo a Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje.
¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas 'con autorización' de la justicia? Es eso. Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. Eso. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio.

¿Qué cambió en las periferias?
Mangos. Nosotros ahora tenemos. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un escritorio. ¿Cuál es la policía que va a quemar esa mina de oro, entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y 'colocado en el microondas'. Ustedes son el Estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38. Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en 'super stars' del crimen.
Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos 'globales'. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros 'clientes'. Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.

¿Pero, qué debemos hacer?
Les voy a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a 'los barones del polvo' (cocaína)! Hay diputados, senadores, hay generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el medio de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata? No tienen dinero ni para comida de los reclutas. El país está quebrado, sustentando un Estado muerto con intereses de 20% al año, y Lula todavía aumenta los gastos públicos, empleando 40 mil sinvergüenzas. ¿El ejército irá a luchar contra el PCC? Estoy leyendo Klausewitz, Sobre la guerra. No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros, solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó? ¿Ipanema radiactiva?

Pero, ¿no habrá una solución?
Ustedes sólo pueden llegar a algún éxito si desisten de defender la 'normalidad'. No hay más normalidad alguna. Ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia. Pero a ser franco, en serio, en la moral. Estamos todos en el centro de lo insoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y ustedes no tienen salida. Sólo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: 'Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno'.

domingo, febrero 04, 2007

Al cine

El perfume es la película más aburrida y previsible que he visto en los últimos años -y eso que no es mexicana! Ya el best seller de Süskind chafeaba a media narración para convertirse en una muestra de soso realismo mágico alemán. Las escenas finales de la cinta parecen una de las masivas puestas en escena de Spencer Tunick después de una misa en la iglesia de la Luz del Mundo en la Hermosa Provincia (acá en Guadalajara).

Dice mi ex compañero en la Escuela Activa de Fotografía, Alfonso Cuarón, al diario Milenio: 'Estas películas ya eran buenas antes de las nominaciones, no necesitamos la certificación de Hollywood para saber si las cosas están bien [...] Los Oscar son estrellitas en la frente que están a toda madre, pero que, como en el kínder, a la que hacen feliz es a tu mamá...' Yeah, right. Ahora resulta que hacen cine de arte, o de autor... y que sus producciones no tienen nada que ver con la estética de la gran industria fílmica estadounidense ni se inscriben en su lógica de producción y distribución. Las películas de Cuarón y de Iñárritu siguen los viejos cánones de Hollywood, a los que le dan una manita de gato con lo mejor de la tecnología gringa. Insisto, el único que es original y fiel a sus obsesiones es el tapatío Guillermo del Toro.

jueves, febrero 01, 2007

Por la democracia, hacia la dictadura...

Cuántos de nuestros lúcidos intelectuales, poetas, periodistas y académicos -y congresistas de 'izquierda'!- estarán de acuerdo con las recientes disposiciones del parlamento venezolano para otorgarle poderes absolutos al gorilesco Chávez para hacer y deshacer a su antojo durante los próximos 18 meses?

Recuérdese que el 24 de marzo de 1933 el Reichstag facultó a Adolf Hitler para ejercer el poder de manera personal y total.

A su regreso de un festival literario en Nicaragua, dice la poetisa Lina Zerón al diario El Financiero: 'En nuestro país hay una inconciencia absoluta en todos los aspectos, y la cultura ciudadana no existe. En países tan criticados como Cuba nadie duerme en las alcantarillas y aquí en Mexico sí'. En otra parte de la entrevista dice que 'lo único' que le critica a Cuba es 'la falta de libertad'... Menos mal, nomás faltaba que también criticara el poder absoluto de los hermanos Castro, el hambre, la represión, la cárcel a la disidencia y otras nimiedades... Ah, la poesía!

Para los que quieren saber más de la funesta historia negra del Che Guevara les recomiendo la lectura de dos espléndidos textos de Mayte Rico - Bertrand Lagrange y Álvaro Vargas Llosa en el más reciente número de Letras Libres. Aunque, si recuerdan, algunas de esas cosas ya las había contado yo en mi texto sobre el cariacontecido guerrillero para el catálogo El Che de Korda, editado por Trisha Ziff el año pasado. Una novedad importante la revelan Rico y Lagrange respecto de la veracidad de lo restos del Che en Bolivia. A parecer, éstos habrían sido incinerados y las cenizas esparcidas en la sierra, por lo cual los huesos exhumados y llevados al mausoleo en Cuba no son los del guerrillero... Se trató simplemente de un engaño del moribundo Castro para distraer la atención sobre la difícil situación de carestía e inestabilidad de su dictadura en 1997 a causa del periodo especial, provocado por su endeble economía y por el desplome de la ex URSS.

No estaría mal, por cierto, hacer unas quinielas para ver cuándo estira la pata el último dictador de América... y del mundo!

El cacique...

A no dudar, una de las declaraciones más estúpidas del cacique ayer en el zócalo: 'La ultraderecha no quería que hablara...'

miércoles, enero 31, 2007

Un sano consejo...

'No hay nada como disparar a un amigo para aliviar los rencores y los recelos mutuos'. Sabias palabras de Mariano Gistaín de su delirante novela La mala conciencia.

La democracia en la UdeG

Hace ya varios días que se eligió rector en la Universidad de Guadalajara. Un solo candidato elegido casi por unanimidad. Vaya democracia... a la venezolana, a la cubana? Dónde están ahora todos los universitarios que se desgañitaban por la 'guerra sucia' en la pasada contienda electoral? Los que chillaban histéricamente por un fraude que nunca existió? Ah, pues están cómodamente instalados en sus oficinas, en sus cubículos, trabajando y cobrando, quietecitos... y sin protestar!

domingo, enero 21, 2007

Replicante no. 10, a la vista...

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Por lo pronto, echen un vistazo al contenido de este suculento número:

Reseñas y noticias
Lectores que escriben LIBROS Y AUTORES Educar a los topos, Revólver de ojos amarillos, De sangre y de sol, Crónicas anticonceptivas, Suttree, Evil hour in Colombia, Treno a la mujer que se fue con el tiempo, Imaginarios musicales de la globalización, Mix tape. The art of cassette culture, Tijuanologías, El libro de la salsa MÚSICA Endless wire, The Who, Romance con la ira: La Perra, Infrarrojo, Duopandamix, Que mis labios te nombren: Jaramar, Estrellita: Manuel M. Ponce, Again, Heat: Colder, Es mi turno: Julieta Marón CINE Borat, Amores gringos, Entrevista con Román Gubern, Tarnation, Grizzly man COMICS Las muchachas perdidas ARTE Y DISEÑO Cuauhtémoc Buddha, Guerrilla Girls en México RADIO Los sonidos de Pocajú

Apuntes y crónicas
Crónicas del edén, Alberto Hammurabi Hernández
Canción, Carlos Sánchez
Polvo somos. Futbol de rancho, Jaime Muñoz Vargas
Recuerdo de Toncho Pilatos. Mientras chilla mi guitarra, Raúl Ramírez García
Underground y overground latino en Madrid, Héctor Villarreal
Estética de datos. ArtFutura 06, Rubén Bonet
Un espacio catalán para un ocio universal, Lilián Vázquez
Kosmópolis: la menos ortodoxa de las fiestas literarias, Guadalupe Beatriz Aldaco
Plataforma 2006. Arte contemporáneo. De la revolución industrial a las nuevas tecnologías, Rubén Bonet
La censura al arte estadounidense, Guillermo Gómez Peña
Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona, Rodrigo Fiallega
Acorde menor, Luis González de Alba

Fotografía
Mazahuacholoskatopunks. Fotos de Federico Gama, texto de Magali Tercero

Pensamiento y reflexión
Las palabras y el espíritu de la música, Raúl Olvera Mijares
El conjunto orquestal novohispano y su repertorio, Evguenia Roubina Milner
A medio siglo del Poema electrónico, José Wolffer
Apuntes contra un gusto realmente existente, Francisco Arvizu Hugues
Shostakovich, el orden de lo invisible, Cuauhtémoc Vite
Partir de cero: la música imposible de John Cage, Vivian Abenshushan
El canto sin límites. Thomas Quasthoff, Tomoo Terada
A propósito de Higinio Ruvalcaba, Eusebio Ruvalcaba
La afortunada mala suerte de Eleanora Gough, Horacio Rodríguez
Lamento [el] musical, Hugo Hernández Valdivia
Tango. Eterno resurgimiento de la música ciudadana, Alejandro Cavalli
'¿Te gusta eso?' Apuntes para una defensa de la afición por la música country, José Israel Carranza
¿Estoy exagerando? ¿El Grupo Pesado está a favor del feminicidio?, Blanca Juárez
Los últimos cantantes de cardenche, Miriam Canales
Electrónica tíbiri, Paco Navarrete
Los RBDs del pop, Héctor Villarreal
El éxodo rastafari, Paco Inclán
La animalización había comenzado (breve crónica para una sociología del rock), Alejandro Rozado
La obra maestra desconocida, Forever changes, Tomoo Terada
La música de Albión, Adriana Díaz Enciso
Syd Barrett frente al muro, Alejandro Toledo
Alexander 'Skip' Spence y Larry 'Wild Man' Fischer. Los verdaderos locos del rock, José Ángel Balmori
Sucio lucro y música ligera, Iván de la Torre
Punk, vanguardia y espacio, Fausto Alzati Fernández
¿Quién le teme a Lydia Lunch?, Miriam Licón Luna
El bricolage como salvavidas. El funk, el rap y la esencia afroamericana, J.M. Servín
Rebelarse contra los rebeldes, Bruno Bartra
Dos breves textos sobre rock, Alejandro Vázquez
Ron Wood, hacia los 50 años de los Stones, Eduardo Arredondo
Fenneszomático, Andrés Solís
Glitch: la onomatopeya del error, Andrés Solís
Música y tecnología en México, Manuel Rocha Iturbide
Nuevos territorios de exploración sonora, Rogelio Sosa
Selector de frecuencias, Rafa Saavedra
mp3 blogging para dummies, Jorge Flores-Oliver
77 discos del nuevo siglo que debes escuchar, Enrique Blanc y Javier Audirac
Dos revistas de rock, Jorge Flores-Oliver
Gerardo Enciso a contracorriente, Alfredo Sánchez
La música en libros, Ariel Ruiz Mondragón
Dagger, Alejandra Espino
Nuevas configuraciones sonoras desde Guadalajara, Fernando Cornejo
The Organ, agrado y tedio al mismo tiempo, Juan Gerardo Aguilar
Nouvelle chanson française, Enrique Blanc

Réplica a la política
El primer decenio. Metapolítica, Ariel Ruiz Mondragón
80 carteles de las asambleas populares, Jorge Flores-Oliver
La contradictoria búsqueda del orden político, Israel Covarrubias
Carstens o de una anorexia defendida, José Ramón López Rubí

Gráfica de Mariano Aparicio, Rodrigo Betancourt, Blumpi, Erándini, Francesc Fernandez, Raymundo Herrera, Le Butic, Mauricio Limón, Ready Mades, Andrew Tonkery y Alejandro Voorduin.

sábado, enero 20, 2007

Metapolítica no. 51

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En este número de enero-febrero de 2007: México-USA: ¿Cómo nos ven, cómo los vemos?
Una discusión sobre las complejas y decisivas relaciones México-Estados Unidos: conflictivas, dependientes, asimétricas, enriquecedoras en algunos casos, injustas en muchos otros.
En años duros para la relación bilateral es indispensable reflexionar sobre las acciones políticas y sociales que ambos países han producido en torno a ella, así como a las racionalizaciones que se han creado para justificarlas (destacadamente el más reciente libro de Samuel P. Huntington).
En este número se proponen diversas posturas interpretativas para la reflexión y el análisis en torno a la manera en que el fenómeno de las percepciones cumple un papel central en la forma en que cada una de las dos naciones se imagina y recrea a su contraparte, y la forma en que esas percepciones influyen en la relación bilateral.
Artículos del dossier:
Los valores democráticos transfigurados, Roderic Ai Camp
Las movilizaciones de inmigrantes en Estados Unidos, Claudio Lomnitz
México-Estados Unidos: realidades y equívocos políticos, Jorge A. Bustamante
Muros sin fronteras, María de los Ángeles Mascott Sánchez
Ciudadanos binacionales, Jonathan Fox
La impostura nacionalista de Huntington, Fernando Escalante
Percepciones de la migración en México y Estados Unidos, Cecilia Imaz
Miradas sobre Estados Unidos desde el norte de México, Mario Cerruti
La inmigración intelectual norteamericana hacia México, Patricia de los Ríos
El conservadurismo en Estados Unidos, José Luis Valdés Ugalde
Además, en Entreteorías, un texto de José Luis Orozco: Viaje al centro de la utopía norteamericana.
En Babel: los energéticos en Sudamérica, tecnocracia para la cultura, la actualidad de la reforma del Estado, la democratización de la educación y la transparencia como fuente de legitimidad. Además, una evocación del pensamiento de Henri Bergson.
En el suplemento bibliográfico Breviario Político, reseñas y notas sobre libros de Jis y Trino (por Rogelio Villarreal), Alasdair Roberts ( Blacked Out, por Tomoo Terada), Lara Klahr (Diarismo), Velasco Piña (El círculo negro), Montero Lozano (Los mercenarios de la imagen), De Baecque (Nuevos cines, nueva crítica) y Cansino y Covarrubias ( En el nombre del pueblo).
En el suplemento cultural El ojo que escucha, un ensayo de Gómez Valderrama sobre el Mal, una entrevista a Rosa Beltrán, preguntas para El arte de la novela y un poema de Enrique de Jesús Pimentel.

martes, enero 16, 2007

Informe final: mitos, mentiras, leyendas

Artículo publicado hoy en Milenio diario por Ciro Gómez Leyva. A ver cómo les queda el ojo a los histéricos defensores del Peje...

El IFE presentó ayer los números finales sobre la presencia de candidatos y partidos en los medios durante la campaña electoral de 2006 (19 de enero a 28 de junio). Es un trabajo que destruye mitos, mentiras y leyendas. Veamos algunos.
Una mentira: 'No estaré en televisión'. El candidato presidencial que más gastó en televisión fue Roberto Madrazo (295 millones de pesos), el segundo fue Andrés Manuel López Obrador (268 millones) y el tercero Felipe Calderón (127 millones). Es decir, el hoy 'presidente legítimo' invirtió 2.1 veces más en televisión que el hoy Presidente de la República.
Un mito: la televisión omnipotente. Calderón sólo compró 11 mil 904 spots en televisión, pero adquirió 106 mil 960 en radio, mientras que López Obrador (16 mil 316 spots en tv) compró únicamente 60 mil 410 spots en radio: 1.7 veces menos que Calderón. Es un mito, pues, que la elección se haya ganado en la pantalla. Sería más certero afirmar que se ganó en FM.
Una leyenda: la del dinero. Si se suma el gasto en radio, televisión y prensa escrita de las campañas para Presidente, senadores y diputados, el PAN totaliza 330.8 millones de pesos, la coalición Por el Bien de Todos (PRD, PT y Convergencia) 515 millones y la Alianza por México (PRI y Partido Verde) 519.7 millones. El axioma de que las elecciones se ganan a billetazos en los medios cae hecho pedazos. El que más gastó quedó en tercero. Ganó el que invirtió 1.55 veces menos que el segundo y 1.57 veces menos que el tercero.
Corte de caja. Si a la prensa, radio y televisión se agrega lo invertido en anuncios espectaculares, salas de cine y páginas de internet, López Obrador gastó 125.7 millones de pesos más que Calderón. Por cada voto obtenido, López Obrador pagó 26 pesos en medios y propaganda. Calderón pagó 17.50.

sábado, enero 13, 2007

Entrevista en El Arte Vivo

La entrevista que me hizo el periodista acapulqueño Gabriel Brito para la revista El Arte Vivo (elartevivo.com), no. 3, enero-febrero de 2007.

Rogelio Villarreal rompe la tegla

Un mal escritor de textos periodísticos no convence a nadie
RV

La imagen de Kathy Acker (escritora estadounidense) con las piernas entreabiertas en la portada de una revista llamada Replicante atrajo mi atención en el Sanborns Centro de Acapulco, por allá del mes de febrero del año pasado. Sin saberlo, ese instante era el primer contacto que establecía con mi ahora entrevistado Rogelio Villarreal, quien funge como director editorial de esa publicación.
Ese primer número de Replicante que llegaba a mis manos me pareció iluminador, mordaz y necesario. A partir de él reorganicé mi predilección literaria y entré en contacto con gente como Ari Volovich (escritor y periodista).
Para noviembre de 2006, echando un vistazo en la librería Educal, me topé con el título El periodismo cultural en tiempos de la globalifobia, último libro publicado de Rogelio Villarreal, en la colección La Centena de Conaculta. Me interesé mucho al saber que el autor tenía implicación directa en la edición de Replicante, de la que ahora soy lector asiduo.
Me conduje a la red cibernética y paré en el blogspot de Villarreal (además de diversos artículos sobre su trabajo), conseguí su e-mail y decidí escribirle con la esperanza de obtener respuesta (era además el entrevistado perfecto para el número siguiente de la gaceta El Arte Vivo). Su contestación fue inmediata y su disposición para ser entrevistado por este desconocido fue total.
Deambulé una semana frente a la computadora y frente al boceto de cuestionario que enviaría a Rogelio Villarreal. Me daban vuelta muchos nombres, muchas anécdotas y muchos conceptos que habían surgido al investigar sobre este notable periodista mexicano.
Intenté captar en seis preguntas y diez nombres (los cuales, percibo, tienen o han tenido cierta relación con Villarreal en su trabajo y trayectoria) la opinión de un comunicador audaz, aventurado y visionario, cuyas letras son parte importante en la historia del periodismo cultural de este país. Espero haber cumplido el objetivo.

Gabriel Brito (GB): Al hurgar en los archivos y googlear con el nombre de Rogelio Villarreal, dos títulos de publicación periodística aparecen de inmediato: La Regla Rota y La Pus moderna, dos revistas de cultura (o contracultura) dirigidas por usted hace algunos años. ¿Qué llevó a Rogelio Villarreal en 1984 (luego en 1989) tomar la decisión de entregar al lector dos publicaciones con un periodismo de cultura directo, tajante, irruptor y provocador?
Rogelio Villarreal (RV): Ante todo, la existencia de muy pocas revistas culturales en el panorama. Vuelta y Nexos eran las más importantes en esos años y casi todo el mundo cultural -del arte a la literatura- se reducía a lo que se publicaba en sus páginas, lo demás prácticamente no existía. Había una gran cantidad de creadores -jóvenes y no- que no encontraban el cauce para su trabajo y difícilmente Vuelta o Nexos darían cuenta de ello. Por eso decidimos hacer un nuevo espacio de papel que reflejara un poco más de la realidad cultural del país, más allá de las perspectivas un tanto elitistas de los equipos de Octavio Paz y de Enrique Florescano. Además, nos seducía la idea de crear una revista promiscua, irónica y burlona, en la que el periodismo se alimentara del ensayo cultural y académico -y viceversa- y de la crónica, de la imagen. Hacer una revista horizontal y abierta, no una cerrada y vertical.
GB: Estas primeras dos experiencias habrán permitido a Rogelio Villarreal resignificar o renovar algunos conceptos aplicables en la tarea del periodista cultural. La Regla Rota y La Pus moderna, ¿le llevan a descubrir nuevas formas de abordar la libertad periodística?, o tal vez ¿delimitar la agudeza crítica tras una revaloración de conceptos?
RV: Desde luego. El periodismo cultural en México sigue adoleciendo en muchos casos -y en diarios muy importantes- de indolencia, de comodidad: se depende más del boletín de Conaculta o de la editorial o del festival artístico en turno que de la obligación de salir a la calle a buscar la noticia o de ir a los talleres y estudios donde se fraguan las obras de arte, los relatos, la música -y no necesariamente de las firmas más conocidas y que aparecen un día sí y otro también en páginas y suplementos culturales. Claro que en esto tienen gran parte de responsabilidad los directores y jefes de redacción, a quienes la cultura les merece apenas un par de páginas al final del diario. Otra parte de la culpa la tienen los bajos salarios, que desaniman al periodista más emprendedor.
GB: En su ensayo 'Notas sobre contracultura: fantasías e incongruencias', afirma que 'Replicante [revista de la que actualmente es director editorial] ya no es tan agresiva... Quizá porque hemos tratado de buscar el discurso de la inteligencia y la sutileza antes que el de la provocación adolescente y la vulgaridad'. ¿En qué aspectos podemos encontrar la diferencia entre un periodismo cultural honesto y comprometido, a un periodismo cultural de irreverencia sensacionalista? ¿Cómo hacer crítica sin llegar a la agresividad gratuita o a la ligereza discursiva?
RV: Es muy sencillo: el periodista inteligente y responsable tiene la obligación de sustentarse en investigaciones serias y de comprobar lo que afirma en sus textos. Puede ser un provocador, pero ser coherente y firme en sus asertos. Y debe cuidar siempre la factura de sus textos: un mal escritor de textos periodísticos no convence a nadie.
GB: '...la autocrítica debe ser una herramienta de afilación continua', puede leerse esta referencia (al periodismo cultural) en 'Barbarie y cultura'. Para el periodista ¿en qué momento la autocrítica representa un conflicto (ético o estético) y en qué momento le permite replantearse y construir con mayor claridad?
RV: Sin la autocrítica y la preparación constante el periodista -y el escritor- está perdido. Hay que detenerse a releer de vez en vez lo que se ha hecho y cuestionarse la vigencia o la pertinencia de los viejos textos. Hay que tener la capacidad de rebasarse y tratar de hacerlo mejor. Leer a los clásicos, a los grandes, y tener un poco de pudor...
GB: En su texto 'El arte está en otra parte' se lee 'Galerías y museos vacíos: no importa. Lo que de veras ansían los artistas es tener becas, invitaciones, premios, reconocimiento... Son pocos los artistas de hoy capaces de hallar, sorprender, provocar, irritar, indignar...' Ante ese panorama, ¿cómo definir las rutas de búsqueda periodística ante el arte y los artistas?
RV: Descreyendo de los boletines de museos, galerías y bienales que aseguran que el mejor artista de su generación es Fulano o que el nuevo genio mundial es Mengano. Un periodista cultural informado en historia del arte difícilmente podrá ser engatusado por el mercado del arte y por los curadores que crean y dictan tendencias y modas.
GB: Asumiendo su aforismo: 'Sólo deberían de escribir aquellos que tienen tinta en las venas', ¿qué opinión le merecen a Rogelio Villarreal aquellos que no teniendo tinta en las venas se aventuran a escribir?
RV: Todos pueden escribir, que escriban lo que quieran. Pero los que aspiran a publicar y llegar a lectores tienen que ofrecer algo más. Por eso hablé de pudor anteriormente: ¿cuántos autores publican cada año en el mundo hispanoamericano? ¿Cuántos de ellos serán leídos? ¿Quiénes de ellos perdurarán en la historia de las letras, más allá de premios multimillonarios, tramposos y mediáticos?.

De asociación
Al leer el nombre, lo primero que viene a su mente (en una frase) es...
1. Guillermo J. Fadanelli
Un escritor nato, brillante, del que prefiero su primera obra por su agresiva frescura y espontaneidad. Sus trabajos últimos me parecen ya un tanto graves y sentenciosos.
2. Carlos Martínez Rentería
Un héroe, un militante de la inexistente contracultura mexicana.
3. Manu Chao
Un farsante, un baladista con voz de vendedor de tamales.
4. Marcel Duchamp
El mejor artista del siglo XX, insuperable.
5. Hermanos Marx
Geniales, el mejor humor que ha existido en la faz de la Tierra.
6. Octavio Paz
Me habría gustado leer sus impresiones sobre lo que pasó en este año que se va. Siempre pensé que fue mejor ensayista que poeta.
7. Gabriel Said
Bienvenidos siempre sus agudos análisis.
8. Carlos Monsiváis
Terrible decepción. ¿Cómo fue capaz de irse con la finta del caudillo de Macuspana? Haberle pedido a Patricia Mercado que declinara a favor de AMLO fue un acto inaudito de mezquindad y miopía.
9. Juan Villoro
Muy sobrevalorado, aunque sabe mucho de futbol.
10. Charles Bukowski
Otro genio, irrepetible.

Por Gabriel Brito, teatrista.
Esto de entrevistar no es tarea fácil, ni tampoco esto de respirar, pero hay que hay hacerlo, por necesidad natural.

Rogelio Villarreal Macías (Torreón, Coahuila, 1956) abandonó la carrera de Periodismo en la UNAM para dedicarse a trabajar como corrector de estilo y pruebas tipográficas y editor, oficios que aprendió de su padre, Rogelio Villarreal Huerta (1933-2002). Fue director de las revistas contraculturales La Regla Rota (1984 a 1987) y La Pus moderna (1989 a 1996). Es autor de Fotografía, arte y publicidad (1979), Aspectos de la fotografía en México (1981), Cuarenta y 20 (Moho, 2000), El dilema de Bukowski (Ediciones Sin Nombre, 2004) y El periodismo cultural en tiempos de la globalifobia (Conaculta-Ediciones Sin Nombre, 2006). Ha publicado en varios libros colectivos y es colaborador habitual de revistas y suplementos culturales. Actualmente es director editorial de la revista Replicante.
* Las citas para esta entrevista han sido tomadas de El periodismo cultural en tiempos de la globalifobia (Colección La Centena de Conaculta-Ediciones Sin Nombre, 2006).

jueves, enero 11, 2007

Un peligro para Venezuela, y otro para Nicaragua

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Hugo Chávez, el gorila ex golpista, se reelige gracias a la democracia -esto es, a las debilidades de este sistema, cuyas falencias se acentúan en países subdesarrollados e ignorantes- y el bruto ahora quiere nacionalizar todo, todo, y eternizarse en el poder, como su mentor, el moribundo Castro. En Nicaragua ganó la presidencia después de tres derrotas al hilo el ex guerrillero sandinista Daniel Ortega, artífice de la célebre piñata -por medio de la cual los comandantes del FZLN se apropiaron de casas, autos, bienes y de todo lo que pudieron- y de quien su ex correligionario y escritor Sergio Ramírez escribió lo siguiente: 'Los sandinistas no deben confundirse: el FSLN de Daniel Ortega no es el sandinismo, sino su traición [...] El programa Ortega-Murillo está lleno de palabras de amor, reconciliación, unión, piedad religiosa, pero en el fondo lo que hay es rencor, deseo de venganza, prepotencia, intolerancia. Detrás de ellas se trasluce la falta de ética, la hipocresía y locuras rosado chicha [color de la campaña de Ortega, escogido, según su esposa, 'porque proyecta amor']'. Ortega fue acusado en 1998 por su hijastra Zoilamérica Narváez de haber sido agredida sexualmente desde los trece años por el hoy presidente de Nicaragua. La mediocre poeta Rosario Murillo, su esposa, lo defendió a capa y espada hasta que una juez consideró que el delito había prescrito. El expediente se archivó. (Por cierto, de quién es el diseño de Chévez?)

jueves, enero 04, 2007

La muerte

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Es un acontecimiento cotidiano, natural, constante. Pasa todo el tiempo. Y sin embargo, la muerte de los nuestros, de los que queremos, sigue siendo tan dolorosa y casi imposible de comprender, de aceptar. A casi cuatro años de su muerte, aún pienso en mi padre todos los días, y siempre, al acostarme, le digo buenas noches. El lunes murió la madre de Rafael Ruiz, buen amigo y amoroso compañero de mi gran amiga Martha Pacheco. Hace unas semanas murieron el divertido Pájaro y Peter, el generoso padre de mi amigo Phil. Y apenas el martes murió Armando Hernández -en la foto- en un accidente de carretera. Buen amigo, afable e inteligente, Armando, nacido en Morelia el 23 de mayo de 1969, periodista de profesión, estudiaba la licenciatura en Filosofía y ciencias sociales en el ITESO y, entre otras cosas, preparaba un texto muy prometido sobre Kierkegaard para Replicante. En el no. 4, por cierto, publicamos una reseña de él sobre la novela El hechicero, de Nabokov. La última vez que lo vi hablamos largamente de libros y autores sobre la posmodernidad, Lyotard, Vattimo... pues preparaba un trabajo para una de sus clases. Me pregunto si lo habrá concluido, si lo podremos leer algún día. Descansa en paz, querido amigo. Un abrazo...

domingo, diciembre 24, 2006

El Che Guevara

En el semanario Día Siete de hoy mi amigo el extraordinario escritor Mauricio Carrera publicó un breve texto sobre el Che Guevara, en el que escribe que 'perdura por su nitidez y por haber muerto sin haber llegado a ser una figura autoritaria'. Le escribí para saludarlo y desmentirlo. Después de mi mensaje, el texto que publiqué en el catálogo La narrativa de un retrato. El Che de Korda, de la exposición organizada y curada por Trisha Ziff.

Mi estimado Mauricio, cómo te va? Tanto tiempo sin vernos...
Leí hace rato tu breve texto sobre el Che Guevara, a quien tantos homenajes se le han hecho ya, inmerecidamente por cuanto son producto de la desinformación y la pasión que envuelve a sus fans en todo el mundo desde su muerte. Pero no todos saben que el Che sí fue un hombre autoritario, cosa que niegas en tu artículo, además de violento, homofóbico e inepto para los asuntos del gobierno. Perdón por perturbar tu admiración por el héroe, pero son de esas cosas en las que no me puedo quedar callado: estoy contra los autoritarismos de cualquier signo, en el pasado y ahora, como lo estaré siempre. Te anexo un texto de mi autoría que se publicó en el catálogo de la exposición sobre la iconografía de la famosa foto de Korda, en el cual hay suficiente información y bibliografía como para repensar la imagen y el legado del tristemente célebre Che Guevara.
Te dejo un abrazo desde Guadalajara, y te deseo lo mejor para ti y los tuyos este año que se nos viene encima...
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De Bolivia a Hollywood: reflexiones en torno a la imagen del Hombre Nuevo

Aullando como poseído, asaltaré barricadas o trincheras [...] Teñiré en sangre mi arma y, loco de furia, degollaré a cuanto vencido caiga entre mis manos [...] ya siento mis narices dilatadas, saboreando el acre olor de pólvora y de sangre, de muerte enemiga.
Ernesto Che Guevara, Notas de viaje (La Habana, 1962)

Esta película [Diarios de motocicleta] ha marcado un antes y un después en mi vida, muchas cosas se transformaron dentro de mí. Hubiera sido un desperdicio que yo no hubiera cambiado después de realizar el mismo viaje que hizo el Che a sus 23 años por Sudamérica, y que siento que para mí fue tan importante como para él, porque me cambió de manera tremenda.
Gael García Bernal, en entrevista con el diario mexicano El Universal

I. Lo que ha fallado es la Revolución, pero el logo está como nuevecito
El 9 de octubre de 1967 el periodista británico Richard Gott, de The Guardian, reconoció el cadáver del argentino Ernesto Che Guevara, que había sido asesinado unas horas antes por el sargento Mario Terán (a.k.a. 'Sangre Fría') en la humilde escuela de La Higuera, en Bolivia. Sin embargo, ésta no es una simple historia de buenos (comunistas) contra malos (imperialistas). Gary Prado, el militar boliviano que capturó al Che en la Quebrada del Yuro, declaró al Journal do Brasil que éste le había dicho antes de morir que había sido abandonado por Castro. ¿Por Fidel Castro? Vaya... ¿No es el viejo Comandante uno de los símbolos del nuevo 'altermundismo' que clama 'Otro Mundo Es Posible'? Para las nuevas generaciones que poco se han ocupado de estudiar la historia contemporánea -pero que lucen orgullosas la estampa del Che en sus playeras- quizá sea inconcebible el hecho de que el 'Guerrillero Heroico' murió a consecuencia de una cadena de factores entre los que se encontraban su propia impericia militar, una geografía abrupta, el acecho de espías cubanos contratados por la CIA, la escasa colaboración de campesinos y trabajadores bolivianos y el resentimiento del Partido Comunista de ese país andino, hecho a un lado a la hora de conspirar para la gran insurrección de la América del Sur. Pero, no menos importante, la campaña del Che también fracasó por el desinterés de Castro, quien debió obedecer las consignas de la Unión Soviética y cortar el apoyo a su antiguo compañero de lucha. Hay otro elemento que le da a esta historia una dimensión aún más dramática: una hermosa espía argentina-alemana reclutada por la Seguridad del Estado de Alemania Oriental -a quien el Che había conocido y enamorado en una visita a ese país-, más tarde transferida a la KGB y comisionada para sabotear nada menos que la misión del Che en Bolivia, lo cual cumplió con fría precisión poco antes de caer abatida por las balas del ejército boliviano, enamorada quizá del guerrillero y con un hijo de él en sus entrañas. La triste historia de Tamara H. Bunke Bider, mejor conocida como 'Tania', aún no ha sido llevada al cine con todo el dramatismo y la complejidad que merece. (¡Pero, por favor, no piensen en Madonna para el papel principal!)

II. Bailando por un sueño: éramos jóvenes y RBDs...
El 10 de octubre de 1967 mi padre -ligado afectivamente al Partido Comunista Mexicano- llegó a casa con la edición vespertina de un diario que traía la noticia de la muerte del Che. Al día siguiente la fortuita imagen de Korda inundaba el mundo entero (aunque años después me enteraría de que en Checoeslovaquia, la URSS y otros países del este europeo la muerte de Guevara se recibió con cierta indiferencia). Yo tenía entonces once años y creía, como mi papá, que el comunismo liberaría al hombre de todas sus cadenas. Durante mi adolescencia y juventud la imagen del Che Guevara se conservó impoluta, como la de un santo, a pesar de su caprichosa biografía en la que abundaban mujeres y hasta la pretensión de ser actor de cine en México. Aún no conocía la bibliografía de los disidentes del comunismo (Solyenitzin, Bahro, Havel) y hubiera sido una blasfemia hablar de él en los términos en que lo hizo en marzo de 2005 el jazzista cubano Paquito D'Rivera en una carta abierta a Carlos Santana, que por esas fechas ofrecería un concierto en Miami:

Hola Santana:
Me enteré por nuestro amigo Raúl Artiles que pronto te presentarás en Miami, cosa que me parece poco recomendable, ya que no hace mucho cometiste la torpeza de aparecerte en los Oscar Awards luciendo con orgullo un enorme crucifijo sobre una camiseta con la estereotipada imagen del 'Carnicerito de la Cabaña', que es como conocen al Che Guevara los cubanos que tuvieron que sufrir a tan lamentable personaje en esa prisión. Uno de estos cubanos fue mi primo Bebo, preso allí precisamente por ser cristiano. Él me cuenta siempre con amargura cómo escuchaba desde su celda en la madrugada los fusilamientos sin juicio de muchos que morían gritando '¡Viva Cristo Rey!'
El guerrillero de la boinita estrellada es algo más que esa ridícula película de la bicicleta, mi famoso colega, y combinar a Cristo con el Che Guevara es como entrar a una sinagoga con una swástica colgando del cuello, y es además una bofetada en el rostro de los jóvenes cubanos de los años sesenta, que tenían que esconderse para escuchar tus discos de 'música imperialista', según definían al rock & roll en la jerga del mismísimo atorrante argentino y sus secuaces.
Perdona que te escriba en español, pero es que no creo que tenga suficientes palabras en inglés para expresar mi indignación ante tu irresponsable actitud. Y créeme que, a pesar de todo, como artista te deseo buena suerte, porque la necesitarás, Carlos, sobretodo en Miami.
Sinceramente, Paquito D'Rivera.

¿El Che Guevara, el sinónimo de rebeldía, libertad y revolución tácita y universalmente aceptado, acusado de represor y torturador? ¿Cómo va a ser eso? ¿Por qué su imagen sigue siendo un símbolo para millones de personas y su vida inspira obras literarias, musicales, plásticas y cinematográficas (las más fallidas de todas: de Omar Sharif a Gael Gacía Bernal) y es lucida por activistas, indios en rebeldía, terroristas etarras y los más variopintos personajes del arte y del espectáculo? ¿Es que acaso desconocen la fiereza de la dictadura de Castro en Cuba y el fracaso de su sistema? Por eso, para muchas personas de mi generación -y de las anteriores- la imagen fotográfica más reproducida en la historia es inseparable de la persona que representa.

III. También en los billetes cubanos aparece el rostro del Che
En la Cuba de los años sesenta, al triunfo de la revolución, y setenta, cuando se consolidaba, los homosexuales, los disidentes -incluso los de izquierda y los demócratas- y los rebeldes de pelo largo y apariencia 'estrafalaria' eran confinados para su 'reeducación' y 'regeneración' en los campos de las Unidades Militares de Apoyo a la Producción. Mientras el mundo festejaba a la naciente revolución y los intelectuales de Occidente saludaban efusivamente al Comandante, en Cuba la intolerancia, las aprehensiones, los fusilamientos -muchos de ellos ordenados por el Che- y la desbandada hacia el exilio comenzaron en cuanto los guerrilleros ascendieron al poder. No sólo escritores y artistas fueron humillados, encarcelados o expulsados del país, también miles de ciudadanos comunes y corrientes sufrieron el despotismo del nuevo régimen.
Los repetidos fracasos de la economía -en los que también el ministro de Economía Ernesto Guevara tuvo mucho que ver- produjeron escasez y racionamiento; la campaña nacional de alfabetización no fue otra cosa que un vasto plan de indoctrinación y los supuestos avances de la ciencia y la salud servían para mantener en relativas buenas condiciones la fuerza de trabajo, del mismo modo en que los granjeros se ocupan del bienestar de sus rozagantes reses y cerdos.
Por esos días aciagos el Che y Castro idearon la teoría del foco guerrillero, la revolución mundial. Y se fue el Che al Congo, donde sufrió su primer revés. Más tarde, los guerrilleros que lo sobrevivieron en su aventura boliviana lo describirían como un hombre arrogante y prepotente que los humillaba y tachaba de maricones. Pero el Che Guevara supo morir a tiempo -lo mismo que Camilo Cienfuegos. Su muerte lo convirtió súbitamente en un Cristo contemporáneo, humillado y asesinado por los esbirros del imperialismo yanqui y una pequeña ayuda de sus amigos. (Imagínense lo triste que hubiera sido ver a un Che Guevara septuagenario azotar en el suelo después de un torpe tropezón...)
Al oscuro y antiguo fotógrafo de modas Alberto Korda eso le significó la vuelta a la vida pública, ya que entonces estaba castigado por la moral revolucionaria debido a su afición por los desnudos femeninos (la que nunca abandonó del todo, pues volvió a la fotografía publicitaria para trabajar en las campañas del ron Havana Club con chicas en bikini bañándose en las cálidas aguas del Caribe. En una visita a Cuba en 1984 el propio Korda nos mostró en su casa de Miramar algunas fotos recientemente tomadas por él.) En tanto, el póster del editor italiano Feltrinelli se vendía como pan caliente en la vieja Europa y después en el resto del mundo. El comunista Korda nunca recibió un peso imperialista y tuvo que conformarse con ser el autor casi anónimo de una de las imágenes más vistas de la historia. (¿Cuáles serán, por cierto, la segunda y la tercera?)

IV. El arquetipo cristiano, según Jung
La revolución internacional nunca llegó. Sin embargo, en medio de la euforia globalifóbica la imagen del Che continúa vigente entre miles de activistas. Entre los indígenas neozapatistas de Chiapas el rostro del Che se mezcla con el de Cristo y la Virgen de Guadalupe, y traileros, vedettes, grafiteros, comerciantes, músicos populares y pandilleros de México y otros países lo lucen en sus prendas y vehículos como si la imagen aún conservara su inocencia primigenia. Aun así la necia revolución se resiste a llegar. El logo más reconocible de la historia ha servido para miles de usos, menos para garantizar el triunfo del progreso y la libertad. (De no ser por las obvias razones ideológicas, estoy seguro de que la NASA habría incluido la foto de Korda entre los objetos que acompañan al mensaje interestelar lanzado al espacio en 1972 a bordo del Pioneer 10.)
Pero la famosa imagen no es venerada por todos. También ha sido vejada, burlada, parodiada y distorsionada alrededor de todo el mundo. Su rostro santificado ha recibido escupitajos y huevazos, como el de la portada del National Lampoon. Se ha transformado en el de los más disímbolos personajes y reconstruido miles de veces por publicistas, comerciantes, artistas, humoristas y gente del show business. Hay quienes se han molestado porque otros visten la playera del Chepillín, que funde en una sola cara la imagen del Che con la de Cepillín, el payasito de la tele mexicana de los años ochenta. (No es mentira: el dueño de un bar cool en Guadalajara se indignó porque un joven parroquiano la portaba alegremente mientras pedía una cerveza.)
La historia del Che es una cruel paradoja de la Historia. La imagen misma de la libertad, el orgullo, la templanza revolucionaria, nada menos que la del prototipo del Hombre Nuevo, es la de un hombre que en la realidad fue un cruel idealista -que murió por sus ideales, hay que añadir siempre-, pero también un autoritario, un macho homofóbico, asmático y vanidoso, enamorado de su imagen y de sus palabras. De la misma manera en que dos mil años de cristianismo no han podido construir un mundo mejor, la imagen del Che no ha provocado ningún cambio radical en la sociedad contemporánea. (La izquierda moderna ha llegado al poder gracias a la democracia, no a las revoluciones.) El Che fue un mesiánico que ya no pudo siquiera imaginar el estrepitoso fracaso del totalitarismo socialista por el que dio, gratuitamente, su vida.
A pesar de que la fotografía original del malhadado Che Guevara y sus cientos de miles de variantes a lo largo de casi cuarenta años desde su publicación masiva es inseparable, en primera instancia, del sujeto que representa, lo que de verdad importa es que esa imagen se volvió inmediatamente el logotipo arquetípico de la revolución (de la rebeldía a la liberación), y sigue siéndolo ahora después de tanto tiempo y de tantas y tan disímiles derivaciones, reinterpretaciones, deformaciones, parodias y homenajes. Ese rostro hierático, esa mirada romántica y visionaria, la cabellera desordenada -un poco hippie-, la autoridad que le confiere la estrella de su boina militar, la sobriedad de su chaqueta y el aura heroica que impregna la imagen toda son la conjunción perfecta de elementos que preconfiguran al hombre nuevo producto de la revolución -cubana, primero, latinoamericana y mundial después. Pero, ¿quién puede afirmar con certeza que esos ojos rebeldes veían el futuro promisorio de la humanidad y no una muerte inminente y casi suicida? La imagen del Che constituye -independientemente de lo que suceda con ella en el futuro- una de las más grandes paradojas del siglo XX y de los primeros años de este nuevo siglo marcado por constantes enfrentamientos violentos no sólo entre Occidente y otras civilizaciones, sino entre los que creen que 'otro mundo es posible' y los que prefieren mantener inalterado el orden de las cosas. ¿Socialismo o muerte?

Referencias bibliográficas
Jon Lee Anderson, A revolutionary life, Barnes & Noble, 1998
Juan F. Benemelis, Las guerras secretas de Fidel Castro, Grupo de Apoyo a la Democracia (www.gadcuba.org), 2002-2003.
Guillermo Cabrera Infante, Mea Cuba, Barcelona: Plaza y Janés, 1992.
Jorge Castañeda, Compañero. Vida y muerte del Che Guevara, México: Random House, 1997.
Fernando Claudín, La crisis del movimiento comunista, Barcelona: Ruedo Ibérico, 1977.
Stéphane Courtois, El libro negro del comunismo, Madrid: Espasa-Calpe, 1998.
Régis Debray, Alabados sean nuestros señores. Una educación política, Barcelona: Plaza y Janés, 1999.
Ernesto Che Guevara, El diario el Che en Bolivia, prólogo de Fidel Castro, México: Ed. Siglo XXI, 1968.
Carlos Alberto Montaner, Fidel Castro y la Revolución Cubana, Transaction Publishers, 1984.
Jean-François Revel, La gran mascarada. Ensayo sobre la supervivencia de la utopía socialista, México: Taurus, 2001.

sábado, diciembre 23, 2006

Teología y fanatismo

[Artículo publicado hoy sábado 23 en el diario Milenio]

Antulio Sánchez [tulios41@yahoo.com.mx]
Teología feminista, los vínculos entre nacionalismo y fundamentalismo religioso, canonizaciones y masacres en nombre del paraíso, los vasos comunicantes entre lo secular y lo religioso, las nuevas formas en que ciencia y religión tejen relaciones, atrocidades de sectas como la famosa Luz del Mundo, etcétera, son algunos de los aspectos que aborda el número más reciente de la revista Replicante (www.revistareplicante.com).
La edición de esta publicación no tiene desperdicio. A lo largo de sus más de 80 páginas se analiza un abanico de matices religiosos y fanatismos que acompañan a los tiempos que corren. Un artículo vinculado a internet, cortesía de Héctor Villarreal, comenta la infinidad de materiales expuestos en el sitio de Rick A. Ross (www.rickross.com), en donde el autor reúne un impresionante catálogo de materiales sobre cultos destructivos, ritos, alucines y flagelos que ponen en marcha las más diversas y estrambóticas sectas que pueblan el mundo contemporáneo.
Por eso no es descabellado decir que si algo define a los tiempos que corren es una especie de desmadre secular, en donde no sólo pululan las manifestaciones paganas, sino que abundan las creencias místicas aderezadas con un lenguaje científico, amén de la existencia de prácticas científicas que se desenvuelven cual si fueran rituales religiosos o místicos.
Si algo dibuja esta edición de Replicante es que la búsqueda de sentido no tiene límites, que para millones de personas en el planeta alcanzar ese objetivo es vital, por lo cual lo mismo le sirve cualquier fetiche, que manifestaciones místicas tan disímbolas que envueltas en aparentes secularismos se tornan en nuevas formas de prisión. Dotarse de certezas se ha vuelto una imperiosa necesidad y el periplo más fácil para alcanzarlas es adhiriéndose a cualquier culto religioso.
La paradoja es que entre más incrédulas son las sociedades, entre más se desacreditan con sus prácticas varios de los pilares fundamentales de la modernidad (la familia tradicional, la iglesia, los partidos políticos y la patria), más frágiles se vuelven los individuos, quienes son más fácilmente presa de los discursos y cultos promovidos por mercachifles y orates. Es decir, que a mayor pluralidad, autonomía individual y expansión de lo efímero, mayor interés y hambre presentan los humanos por dotarse de sentido y referentes místicos. Así lo que dibuja claramente este Replicante es que el repertorio de religiones que se gestan en la sociedad moderna es reflejo que ésta es contingente porque las conclusiones y los metarrelatos han dejado de tener sentido para el grueso de habitantes.

sábado, diciembre 16, 2006

Revistas

Columna Noche y Día / Revistas literarias

Sergio González Rodríguez / Reforma, 2 de diciembre de 2006

Toda revista literaria de calidad ofrece dos cumplimientos: el primero es la vinculación con las tradiciones y la memoria; el segundo implica cierta voluntad vanguardista de estar al día. En este vaivén entre ambos aspectos, las revistas llegan a cumplir su compromiso con los lectores, que esperan de ellas saberes y novedad.
Bajo tales directrices se halla su virtud de servir de enlace entre las culturas, pues allí crecen las posibilidades de la lengua hacia el cumplimiento de su tarea de pluralidad intrínseca. Así como la literatura es la oportunidad para decirlo todo, una revista literaria implica la potencia de llegar a muchos lectores, incluso más allá de la propia lengua en la que está escrita.
Desde sus orígenes modernos, las revistas acopiaron un perfil de actividades que enlazaban la letra impresa con el pasado oral de las culturas. Llevaban mucho de instructivo a partir de las obligaciones de la Ilustración, y otro tanto de amenidad. El punto de equilibrio entre ambos extremos lo constituyó la forma miscelánea que las distingue, donde se racionaliza el contenido por secciones capaces de ofrecer lo 'interesante', esa categoría novedosa y propia de la modernidad.
La obligatoriedad de la idea del progreso y sus efectos múltiples trajeron consigo que las revistas divulgaran otro concepto necesario para el vencimiento de las limitaciones y circunscripciones: el de universalidad, que vino a romper con la estrechez localista y los nacionalismos radicales. Una revista debía ser, para cumplir mejor con su propia naturaleza, un producto del más acabado cosmopolitismo, esa consideración de ver desde el mundo entero hasta el universo como las únicas patrias irrenunciables.
En consecuencia, las revistas que se apegaron a la voluntad cosmopolita fueron las que mejor lograron servir de puente entre las culturas.
El paradigma esencial que configura una revista, e involucra el saber, la novedad vanguardista, la oferta miscelánea y su universalismo cosmopolita fue retomado por los esquemas de la cibercultura, en especial, Internet y su estrategia ubicua, simultaneísta, ilímite en su capacidad interconectiva.
Para nadie es un secreto que las revistas culturales, al igual que la prensa en general, atraviesan por una creciente reducción de lectores, a los que a veces se recupera para volver a perderlos en la siguiente temporada, así como se ven forzadas a la ruda competencia tras los anunciantes que patrocinan el negocio de por medio para llegar al público.
Las adversidades referidas han provocado que las revistas sufran una reconversión cuyo rumbo suele ser opuesto: por un lado, muchas de éstas se han refugiado en la obediencia a patrones que funden los contenidos culturales con el consumo de mercancías, bienes y servicios; por otro, algunas revistas han asumido una postura renovadora y reafirmado los valores de la cultura, que parten de la defensa de la calidad, de la pluralidad, del desinterés, de la crítica y la autocrítica, para sentar las bases de un nuevo cosmopolitismo que esté a la altura de los tiempos.
En México, como en cada país del mundo, hay revistas literarias que obedecen a un emergente cosmopolitismo que satisface la imperiosa conectividad cultural. Cabe mencionar, como las más destacadas, a Letras Libres, La Tempestad, Replicante, El Huevo, Moho, Fractal y Luvina, entre otras.
La tarea del nuevo cosmopolitismo depende sobre todo de un emplazamiento de lo más lucido ante el presente de cara al futuro, y de un sentido del gusto o sensibilidad que se desenvuelve en medio de las adversidades y las entiende como desafíos a superar. Hoy las revistas pueden representar de nuevo el papel renovador para los tiempos posmodernos que antes encarnaron para la modernidad.
El logro de lo anterior requiere de gran perspicacia para encontrar al público lector, comprender sus inquietudes y cumplir con uno de los fundamentos del nuevo cosmopolitismo: la capacidad de distinguir.

jueves, diciembre 14, 2006

Ecos de la FIL

La FIL Guadalajara: política, espectáculos y... cultura

[Este artículo se publicará el domingo en Milenio Monterrey]

[...] los universitarios no leen, como lo documentó la encuesta La cultura en México de la Universidad de Colima (1996) y lo confirma la Encuesta nacional de lectura de Conaculta (2006).
Gabriel Zaid, Letras Libres, diciembre de 2006

En este país ningún escritor podrá ser más famoso que Carlos Monsiváis, premio ex Rulfo homenajeado en la atestada Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Súbita gloria nacional -con esperpéntico busto en bronce que se le asemeja poco-, interlocutor de plebeyos y poderosos -senadores incluidos-, más visto que leído por los habitantes de la Nación Televisa (¿No es el que sale con López Dóriga? ¿El que adula y presenta a Juan Gabriel en la tele?), del narcoestado y de la fantasía política, y hasta 'un género en sí mismo' (Paz dixit), Monsiváis concita encendidas pasiones y aversiones monocromáticas aun entre los que desconocen su vasta obra. Sin embargo, pocos lectores hoy saben del horrorizado Monsiváis que arremetió contra los 150 mil jóvenes que colmaron el festival de Avándaro en septiembre de 1971, a los que bautizó como 'la primera generación de gringos nacida en México'. En cambio, muchos habrán celebrado la arenga del escritor en el zócalo el domingo 16 de julio denunciando el fantasioso 'fraude hormiga' contra López Obrador.
Era imposible que no llegara a la FIL la resaca del resentimiento obradorista de la mano de Rius, El Fisgón, Federico Arreola y hasta de Saramago. En el II Encuentro Internacional de Periodismo (organizado por la Universidad de Guadalajara) Ciro Gómez Leyva fue acallado por una exaltada señora que le espetaba, con modales de diputada perredista, su 'complicidad con Televisa'. Arreola no perdió la oportunidad de descalificar el libro de Óscar Camacho y Alejandro Almazán, autores de La victoria que no fue, en el que se afirma que la soberbia del ex candidato de la izquierda perdida fue una de las principales causas de su derrota. Desde luego, todas las presentaciones de libros serán siempre polémicas. (Lo que es absurdo en una feria como ésta es encontrarse libros de Gedisa más caros que en las librerías Gandhi.)
Pocas veces se ve tal desfile de luminarias, incluidos cuatro premios Nobel y un príncipe español. Aunque en realidad se trató de dos ferias: la de José Saramago, Gabriel García Márquez, Nadine Gordimer, José Emilio Pacheco, Emmanuel Carballo, Carlos Fuentes, Fernando del Paso, Jorge Volpi, Xavier Velasco, Juan Villoro y los moneros Jis y Trino, por una parte, y otra la de J.J. Benítez (el de la saga del Caballo de Troya), Paty Chapoy, Brozo, Yordi Rosado, Gaby Vargas, Guadalupe Loaeza, Lupita Jones, Chespirito y de Gael García Bernal, al que cientos de adolescentes iletrados acosaron hasta que el núbil actor fue rescatado por una escuadra de guardianes -muchos agradecimos que Marcos haya decidido no asistir. Jolette, la ReBelDe ex académica de TV Azteca, perseguía a Alejandro González Iñárritu para implorar un papel en su próxima película y un par de guardias hostigaba a dos jóvenes 'sospechosos' por vestir con anacrónicas prendas anarcopunks.
La FIL, aun con su necesaria existencia, se ha convertido también en una enorme caja de resonancia de los medios, un circo monstruoso para las estrellas que exhiben sin pudor sus dudosas dotes literarias, como la glamorosa militante zapatista Ana Colchero y su novelita de intrigas políticas. No escasean tampoco los autores egresados de las viscosas filas del esoterismo, la dianética, el misticismo en varias envolturas y la superación personal; por el contrario, cada vez son más numerosos y acaparan la atención de las mayorías... Los organizadores deberían pensar acaso en la conveniencia de tal promiscuidad: ¿una megaFIL para todos ellos y otra menos estridente para los escasos y raros mexicanos de todo el país -uno sin librerías- que aún se solazan con la lectura de auténticas inteligencias literarias? A casi veinte años de fundada, la FIL de Guadalajara debería de preocuparse también por las razones por las cuales los universitarios, contraviniendo su esencia originaria, se resisten a leer y, en consecuencia, pensar en medidas más efectivas que el reiterativo encumbramiento de grandes autores en marmóreos pedestales.